1 y 2 de octubre, la batalla de Rancagua

Para los historiadores, la Batalla de Rancagua, o también conocida como Desastre, se marca como uno de los últimos hitos de la Patria Vieja, también es uno de los grandes retrocesos en los afanes independentistas de los criollos. El hecho, que duró dos días y que comenzó el 1 de octubre de 1814.
Es en Rancagua cuando la figura de Bernardo O´Higgins, se fortalece al defender la plaza de la ciudad de los ataques de las tropas del virreinato del Perú. Durante el fragor de la batalla, Bernardo O’Higgins dijo nuevamente la frase que había acuñado meses antes en la batalla de El Roble: O vivir con honor o morir con gloria, a las tropas.

Fuerzas en combate

El ejército patriota se componía de hombres con una mínima preparación militar, escasos en armas y divididos por la lucha civil recién terminada.

Los días 25 y 26 O’Higgins hizo levantar barricadas en las cuatro calles que conducen a la plaza a una cuadra de distancia de ella, con el objeto de proteger los hospitales y almacenes militares, distribuyendo a sus tropas de la siguiente forma:

  • La del sur en calle San Francisco (actual Estado) esquina de la hoy llamada O’Carroll, al mando del capitán don Manuel Astorga con 200 infantes y 3 cañones a cargo del capitán don Antonio Millán.
  • La del oriente, calle del Crucero actual Germán Riesco con Alcázar, a cargo del capitán don Hilario Vial con 100 soldados y 2 cañones.
  • La del poniente, en la misma calle del Crucero, hoy Independencia, con Campos, 150 infantes y 2 cañones bajo el mando del capitán don Francisco Javier Molina y la de la Merced, al norte, entre las actuales calles Cuevas y Estado al mando del capitán José Antonio Sánchez, con 150 infantes y dos cañones.
  • Para proteger estas defensas e impedir que el enemigo atacara por las calles vecinas, distribuyó fusileros en los tejados y tapias de las casas y sitios cercanos a las trincheras e instaló un precario hospital en la casa situada en donde hoy se encuentra el edificio de la Intendencia, que tenía salida hacia la calle Cuevas y en el sitio donde actualmente se emplaza la Gobernación de Cachapoal, O’Higgins instaló su cuartel general.

El ejército patriota quedó compuesto por tres divisiones: la primera a cargo de don Bernardo O’Higgins, la segunda división dirigida por don Juan José Carrera y la tercera división (retaguardia) a cargo de don Luis Carrera.

Las fuerzas realistas, en ese momento al mando del General Mariano Osorio, enviado por el Virrey Abascal del Perú a reconquistar este país, se componían de 4.922 hombres, de los cuales 500 eran soldados de caballería, 120 artilleros con 18 cañones y 4.302 soldados de infantería. La mayoría de sus hombres tenían experiencia militar y algunos batallones venían de España.


Finalmente, la derrota de las huestes patriotar significó el inicio de la reconquista española y la huída de los lideres emancipadores a la Argentina.Además, José Miguel Carrera, gobernante del país en ese momento, sufrió un gran desprestigio por su inacción en la batalla.

Días después de esta batalla, O´Higgins y Carrera se encuentran y discuten fuertemente, marcando un quiebre entre estos dos caudillos. No se volvieron a ver más y de ahí que existe una marcada hasta hoy día entre estos dos líderes de la Independencia.

EFRAIN CONTRERAS

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1 Comentario

  1. En honor a la verdad: Eran 2 mil soldados de Chiloé y Valdivia, a los cuales se sumaron fuerzas de Concepción y Linares. Los españoles peleaban en ambos bandos. Esto fue una verdadera guerra civil.

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